La empresa uruguaya Vacampo ha completado una evolución desde sus inicios en 2007 como intermediaria ganadera hasta convertirse en referente de la agricultura de precisión en el país. El director y fundador, el ingeniero agrónomo Héctor Foderé, relató en el informativo Carve de Cierre como esta transformación culminó en el lanzamiento de CropIA, una aplicación que hoy gestiona 15.000 hectáreas y combina el campo con la inteligencia artificial.
Foderé explicó que el giro hacia la tecnología comenzó en 2013. Impulsados por la necesidad de comprender el manejo del suelo y evitar la erosión, la empresa compró un dron para realizar topografía precisa y mejorar la aplicación de los planes de uso y manejo responsable del suelo. “Esta inversión fue clave para entender que no se podía manejar un lote entero de igual manera, dadas las distintas condiciones”, expresó. La visión se centró en la rotación intensiva de cultivos, demostrando que sistemas más intensivos y de alta producción resultan más sustentables al generar mayor carbono orgánico.
El verdadero salto tecnológico llegó con su hijo Lorenzo, un ingeniero industrial especializado en manejo de datos e inteligencia artificial. Hace poco más de un año, quien a partir de una necesidad de dar un mejor servicio y concentrar toda la información en un solo lugar, creó CropIA. El proyecto es un complemento de los servicios que ya ofrecía Vacampo, que incluyen muestreo altamente representativo y medición de compactación digital, abarcando no solo la parte química, sino también la física del suelo.
CropIA funciona como una herramienta de gestión agrícola accesible tanto en computadoras como en celulares. El director de Vacampo destacó que la aplicación utiliza imágenes satelitales de alta resolución y frecuencia casi diaria y ofrece un seguimiento del cultivo con reportes semanales. Esto permite a los productores ver cómo están posicionados en una escala de diez puntos en comparación con los mejores cultivos históricos y con los similares del año en curso.
La plataforma integra información histórica y proyecta escenarios futuros. Los usuarios tienen acceso al historial de producción, nutrientes agregados y extraídos, y pueden solicitar a la aplicación el cálculo de un balance nutricional de varios cultivos anteriores, explicó Foderé.
Una de la características más innovadoras es la inteligencia artificial incorporada. Esta IA potencia la capacidad de análisis y respuesta, pudiendo basarse en los datos propios del potrero y, si es necesario, salir a buscar información a la red. “Por ejemplo, si un productor estima el rendimiento de una variedad de trigo y desconoce el peso del grano, la IA puede ofrecerle valores totalmente coherentes y múltiples escenarios en Uruguay, facilitando así la toma de decisiones”, expresó Foderé.
