El cierre de la campaña de verano y la planificación del invierno arman un escenario complejo para los productores del litoral oeste. La ingeniera agrónoma Soledad Almada, productora y asesora, señaló que tanto soja como maíz tendrán resultados negativos, al tiempo que alertó por limitantes de nitrógeno en los suelos de cara a la próxima zafra de invierno.
“Va a ser una zafra de pérdida”, afirmó sobre el verano, marcado por una fuerte disparidad entre chacras según el régimen de lluvias. Mientras algunas zonas lograron defender mejor los cultivos, en otras el impacto del déficit hídrico fue determinante y los rendimientos serán bajos.
De cara al invierno, los primeros análisis de suelo comienzan a definir el escenario productivo. Almada indicó que los niveles de fósforo se mantienen aceptables, pero el nitrógeno aparece como una clara limitante. “Estoy teniendo valores de nitrógeno muy bajos”, advirtió, en un contexto además de suba de costos en fertilizantes.
En cuanto a las decisiones productivas, sostuvo que las rotaciones agrícolas se mantendrán mayormente estables, aunque en sistemas mixtos puede haber un leve corrimiento hacia la ganadería o las forrajeras.
Por su parte, las oleaginosas de invierno siguen firmes en la planificación. “Las brásicas están consolidadas en la elección de los productores”, indicó, y agregó el buen momento de precios y su aporte dentro de las rotaciones agrícolas intensivas
