Las lluvias de los últimos días frenaron la cosecha de soja en el norte del país y generan preocupación entre los productores por los tiempos de reingreso a las chacras. Martín Córdoba, encargado del equipo técnico de Calsal, dijo en Valor Agregado Norte por Radio Tabaré que la cooperativa lleva cosechado algo más del 40% del área, por lo que todavía queda “el grueso” por levantar.
Córdoba explicó que, hasta ahora, no se registraron problemas importantes de calidad ni pérdidas de kilos, pero cada nueva lluvia complica la operativa. “Con los suelos más húmedos y días más cortos, el ingreso a las chacras demora más y eso empieza a meter presión sobre la planificación”, agregó.
En cuanto a los rendimientos, Córdoba dijo que el promedio se ubica entre 2.200 y 2.300 kilos por hectárea, con chacras más bajas en el eje de 1.500 a 1.600 kilos y otras que llegaron cerca de 3.600 kilos. Para la zona, consideró que se trata de un resultado “más que aceptable” y no descartó que el promedio pueda mejorar con lo que queda por cosechar.
Con esos niveles productivos, la soja empieza a cerrar mejor los números. Córdoba sostuvo que, en términos generales, por encima de los 2.000 kilos por hectárea ya debería quedar un saldo positivo, aunque aclaró que cada productor tiene una realidad distinta según la renta, la maquinaria, la tenencia de la tierra y los costos propios de cada empresa.
En girasol, la cosecha está prácticamente terminada, con apenas algunas chacras pendientes. “El cultivo había generado expectativas importantes por tratarse de una alternativa nueva, con buen valor y un esquema de negocio atractivo, pero no terminó de cumplir por el impacto de la seca en el momento crítico”, dijo y explicó que la floración del girasol coincidió con el peor momento de falta de agua en enero, lo que limitó los rindes”. De todos modos, los buenos precios ayudaron a que los números no cerraran tan negativos.
El maíz de primera tuvo un desempeño mejor. Según el técnico de Calsal, fue un año destacado para ese cultivo, con muy buenos rendimientos y valores aceptables. En maíz de segunda queda algo por cosechar, pero el área es mínima dentro de la cooperativa.
De cara al invierno, Córdoba dijo que el área agrícola se mantendrá dentro de la agricultura. El pasaje a ganadería no aparece como una opción sencilla, sobre todo por los valores actuales del ganado, la dificultad para conseguir animales y la infraestructura necesaria para armar un esquema productivo de ese tipo.
La apuesta principal será la colza, aunque la cooperativa también mira con más interés a la cebada, que mejoró sus números en las últimas semanas. En colza, el área estará condicionada por la rotación, ya que se busca evitar repetir el cultivo sobre las mismas chacras por razones sanitarias.
