En entrevista con el programa Valor Agregado de VTV, Rafael Sosa, director de la empresa agrícola Austrey, destacó el sólido arranque de la cosecha de verano en el departamento de Durazno y señaló que los rendimientos superaron las expectativas iniciales.
"Nos habíamos preparado para una cosecha complicada, pero el clima acompañó de forma espectacular", dijo Sosa. La recolección avanza a buen ritmo, cerca del 30% en la zona, con sojas de primera que promedian más de 3.000 kilos por hectárea y algunos casos puntuales que alcanzan los 4.000 y hasta 4.500 kilos. Aunque la soja de segunda podría mostrar una leve merma en el tamaño de grano, Sosa indicó que, combinando ambas, el promedio también se acercará a los 3.000 kilos.
En un contexto de precios internacionales más bajos que en otras campañas, estos altos rendimientos permiten mejorar la ecuación económica. “El aumento de productividad compensa en parte la falta de valor”, subrayó. Sin embargo, advirtió que las ventas de soja han sido escasas y que podría repetirse un cuello de botella logístico en los embarques si no se concretan nuevos negocios en el corto plazo.
Tras dos años difíciles para los cultivos de verano, marcados primero por la sequía y luego por excesos hídricos, esta cosecha representa para muchos productores la oportunidad de recomponer su estructura financiera. “Es un año positivo que permite volver a planificar e invertir”, valoró Sosa.
De cara a la campaña de invierno, el director de Austrey adelantó que la empresa aumentará su superficie implantada, especialmente en canola y carinata, manteniendo estable el área de trigo. A nivel general, estima que pasarán del 35% al 50% de área doble cultivo respecto al verano, apostando a una diversificación que, aunque con precios moderados, ofrece una rentabilidad más estable. “El productor sale a buscar la rentabilidad que le fue esquiva en los últimos dos años, confiando en que la revancha siempre está a la vuelta de la esquina”, agregó.
