Santiago Raffo, responsable del Área de Insumos de Megaagro, destacó el reciente envío del segundo cargamento de lupino a Europa, marcando un paso clave para la diversificación de cultivos en Uruguay. Este logro no solo abre nuevas oportunidades de exportación, sino que también impulsa la consolidación de este cultivo como una opción rentable para los productores locales.
“Estamos muy contentos, es una satisfacción importante. El lupino ha sido un cultivo que impulsamos desde la empresa, en un camino hacia la sustentabilidad. Inicialmente, era un cultivo de servicio, pero ahora también buscamos que sea una opción de renta. El lunes se cargaron tres contenedores con destino a Europa, y ya tenemos más demanda que oferta", expresó Raffo.
El lupino ha ido ganando terreno en el mercado local como alimento para ganado, gracias a los estudios y validaciones de organismos como la Facultad de Agronomía y el INIA. "Se ha trabajado en la suplementación de bovinos de carne, y el lupino ha demostrado ser una opción altamente eficaz. Queremos generar confianza en los productores para que sepan que siempre habrá una colocación fluida, tanto en el mercado interno como en el externo", sostuvo Raffo.
El precio del Lupino de exportación se ubica en un rango similar al DDGS de maíz, Raffo resaltó que están trabajando en mecanismos para fijar precios de forma anticipada, como sucede con otros granos. Esto brindaría más seguridad a los productores que ven en este cultivo una alternativa atractiva para diversificar sus rotaciones.
Cultivos de invierno y proyecciones para la zafra de verano
El estado de los cultivos de invierno ha sido otro punto positivo en la zafra actual. "A pesar de un invierno relativamente seco y frío en el litoral, los cultivos están sanos y hemos visto buenas aplicaciones de nitrógeno. Las enfermedades están bajo control, pero seguimos atentos, especialmente con los primeros calores", señaló Raffo.
En cuanto a la zafra de verano, Raffo se mostró optimista: "La soja está mostrando buenos indicios, con precios que se han afirmado un poco y condiciones climáticas favorables. Ha llovido bastante y se esperan más lluvias, lo que genera un ánimo positivo en el productor".
Sin embargo, el maíz enfrenta desafíos importantes debido a la presencia de chicharrita, un insecto que ya ha sido detectado en varias zonas. "La preocupación es real. Si el impacto es negativo, la siembra de segunda de maíz podría verse afectada, lo cual sería un golpe para lo que ha sido un cultivo clave en la rotación", explicó Raffo.
