La campaña de cultivos de invierno en Uruguay se ha ido enfrentando a desafíos debido a las condiciones climáticas. Germán Bremermann de Barraca Erro, se refirió al panorama sobre el estado de los principales cultivos: colza, trigo y cebada.
Bremermann habló sobre la evolución del cultivo de colza en las últimas tres campañas. En 2022, con precios que oscilaron entre los US$ 700 y US$ 800 por tonelada, el área sembrada se disparó a casi 340.000 hectáreas, explicó. Sin embargo, los precios finales promediaron entre US$ 550 y US$ 600, y solo aquellos productores con rendimientos cercanos a los 2.000 kilos por hectárea lograron resultados excelentes. En la campaña 2023, con precios más estables, el área se redujo significativamente y los rendimientos no fueron destacados, lo que resultó en márgenes “generalmente negativos”.
Para esta campaña 2024, las condiciones climáticas desfavorables han reducido el área sembrada a menos de 100.000 hectáreas, eliminando los avances logrados desde 2021. A pesar de estos retrocesos, Bremermann mantiene una visión positiva sobre la colza, destacando su importancia en la rotación de cultivos y su potencial de rentabilidad si se mantiene un área superior a las 100.000 hectáreas y se ajusta el manejo técnico y genético del cultivo.
El trigo, a pesar de un inicio irregular, ha logrado estabilizarse gracias a las lluvias de agosto. Este año se espera una superficie sembrada cercana a las 400.000 hectáreas, la más grande de los últimos años. Sin embargo, aunque el potencial es bueno, “los rendimientos podrían no alcanzar los niveles récord de 2023”, advirtió Bremermann.
La cebada presenta una situación similar al trigo, con buenos potenciales, pero sin expectativas de rendimientos récord. "Las siembras de julio cumplieron con los objetivos de las malterías, aunque se ha reducido el área dedicada a la cebada forrajera", señaló el representante de Barraca Erro.
En general, "el área total de cultivos de invierno es ligeramente inferior a la del año pasado", sostuvo, "aunque los potenciales de rendimiento son buenos, será difícil repetir los récords de 2023", agregó. La evolución durante la primavera será clave para definir los rendimientos y la calidad final de los cultivos.
