Proquimur realizó dos jornadas técnicas de salón junto al Dr. Franco Rossi, fitopatólogo de INTECH/CONICET (Argentina), para abordar las principales enfermedades que enfrenta la colza en Uruguay en una campaña que proyecta una superficie cercana a las 400.000 hectáreas, lo que la consolidaría como el principal cultivo de invierno del país. Del encuentro participaron productores, asesores y técnicos de distintas empresas.
Rossi advirtió que la expansión del área trae aparejado un incremento proporcional de los problemas sanitarios. "A medida que incrementamos la superficie sembrada, suelen incrementarse en la misma proporción algunos problemas, especialmente los asociados a enfermedades", afirmó. Según el especialista, según la enfermedad, el momento de aparición y las condiciones ambientales, las pérdidas de rendimiento pueden oscilar entre el 10% y el 50%.
El pie negro o phoma concentró parte central de la jornada, por tratarse de una de las enfermedades más importantes del cultivo a nivel mundial. Rossi subrayó que la detección temprana es la herramienta clave para su manejo. "Es fundamental observar el cultivo en sus primeros estadios, identificar si existen hojas afectadas y entender que ese es el momento oportuno para decidir una aplicación de fungicida", explicó.
Los efectos de la enfermedad no se limitan a la reducción del rendimiento: también afectan el llenado de grano, disminuyen la eficiencia de cosecha y favorecen la diseminación de patógenos a través de la semilla.
El especialista también abordó la podredumbre blanca causada por esclerotinia, cuyo manejo exige evaluar las condiciones climáticas y la historia agrícola de cada lote. "En inicio de floración es importante evaluar las condiciones climáticas y considerar los cultivos antecesores para determinar si corresponde realizar una aplicación fungicida", indicó.
