La reciente victoria de Yamandú Orsi como presidente electo de Uruguay, marca el inicio de una etapa de expectativas y desafíos para el país. Para el sector agropecuario, este cambio de mando es relevante, dado su rol protagónico en la economía nacional, a la espera de conocer cuál será el rol que ocupe. El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Patricio Cortabarría, analizó las oportunidades y riesgos que enfrenta el agro bajo el nuevo gobierno, destacando la necesidad de políticas que fomenten el crecimiento sustentable, revisiones en la carga fiscal y una estrategia internacional sólida para maximizar el potencial exportador del país.
Cortabarría destacó la importancia de delinear políticas que impulsen el crecimiento económico desde el agro, una visión que, según recordó, fue compartida por figuras como José Mujica durante la campaña. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos de implementar medidas ambientales restrictivas, argumentando que el crecimiento debe ser sustentable y no estar condicionado por políticas ideológicas.
"Durante el último gobierno del Frente Amplio hubo un manejo inadecuado de los temas ambientales, como la demora en la aprobación de nuevos transgénicos, que afectó la producción. Necesitamos un Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca técnico y moderno, que no esté subordinado a un Ministerio de Ambiente que limite las políticas agropecuarias necesarias para crecer", señaló.
Respecto al tema impositivo, Cortabarría recordó que durante la Expo Prado, en reunión con el equipo de Orsi, el tema estuvo arriba de la mesa y luego el propio presidente electo prometió no aumentar impuestos durante el debate previo al balotaje. Para el sector agropecuario, el presidente de la ARU enfatizó que no hay espacio para más cargas tributarias y cuestionó la eficacia de ciertos impuestos, como el 1%, que calificó de ineficiente y burocrático.
“El sector ya soporta una presión fiscal significativa. Hay tasas que deben ser estudiadas nuevamente para aliviar al productor y mejorar la eficiencia del sistema”, afirmó.
Otro de los temas abordados fue la inserción internacional de Uruguay, con énfasis en los costos de exportación y los desafíos geopolíticos. Según Cortabarría, la alineación ideológica del nuevo gobierno con Brasil podría facilitar acuerdos comerciales, como un esperado tratado con China, que representaría una ventaja significativa para el país.
"Uruguay paga más de 200 millones de dólares anuales en aranceles solo por exportaciones de carne. Un acuerdo con China sería transformador para nuestro sector", subrayó. Asimismo, destacó la necesidad de trabajar en conjunto con los países del Mercosur, a pesar de las diferencias políticas entre los gobiernos de la región.
Cortabarría concluyó reafirmando la responsabilidad del agro en el desarrollo del país. “Para que Uruguay crezca, primero tiene que crecer el sector agropecuario. Estamos dispuestos a colaborar con el nuevo gobierno para implementar políticas que nos lleven por ese camino”, afirmó.
