Desde mañana jueves 5, Montevideo será escenario de la 65.ª Cumbre del Mercosur, un encuentro que podría marcar un punto de inflexión para el bloque regional. Entre los temas centrales, el esperado acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) se perfila como el más relevante, tras 25 años de negociaciones que han alternado entre avances y retrocesos.
El ministro de Relaciones Exteriores, Omar Paganini, se mostró optimista respecto al proceso, calificando esta etapa como "crítica" y con posibilidades de alcanzar un acuerdo sobre el texto definitivo. "Estamos en un momento que podría terminar con un acuerdo sobre el texto del tratado", declaró Paganini y agregó que si se concretara sería un hito histórico para mejorar el flujo de inversiones y comercio en la región. Sin embargo, admitió que las voces críticas persisten, especialmente desde sectores agrícolas en países como Francia, Alemania y Polonia.
Un texto renovado, pero con incertidumbre política
El analista internacional Ignacio Bartesaghi explicó en diálogo con Informativo Carve que el texto del acuerdo ha evolucionado desde el celebrado cierre técnico de 2019. En esta nueva versión, se incluyen compromisos ambientales europeos que habían frenado el progreso tras la implementación del Pacto Verde en 2020. Sin embargo, Bartesaghi advirtió que, aunque el acuerdo técnico podría anunciarse, los desafíos políticos siguen siendo importantes. "El texto es distinto, pero la restricción política sigue estando", señaló. La resistencia de ciertos Estados miembros de la UE y del Parlamento Europeo, es una realidad que se ha visto en los ultimos días con nuevas protestas por parte de productores y actores políticos.
La cumbre también tendrá un componente político significativo con la participación de líderes clave como el presidente de Argentina, Javier Milei, y su posible interacción con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. La dinámica entre ambos podría influir en la posición del Mercosur respecto a la UE. Según Bartesaghi, "la preocupación de Lula es evidente; cerrar el acuerdo con Europa se ha vuelto urgente ante la llegada de Milei, cuya postura crítica hacia el Mercosur podría endurecer las relaciones internas".
Panamá como Estado Asociado
Otro punto destacado será el ingreso de Panamá como Estado Asociado al Mercosur, un paso que abre nuevas oportunidades comerciales, especialmente en sectores como el arroz, donde Uruguay exporta mucho este producto y paga aranceles. Bartesaghi consideró que Panamá es un socio estratégico, dado su rol logístico y su vinculación con China a través de la Franja y la Ruta.
A pesar de las expectativas, Bartesaghi llamó a la cautela: "Lo que podría anunciarse este viernes no es muy diferente a lo de 2019, aunque el contexto ha cambiado". El analista subrayó que incluso si se alcanza el cierre técnico, el proceso de ratificación podría demorar entre tres y cuatro años debido a los múltiples niveles de aprobación requeridos en Europa.
En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y disputas comerciales, el Mercosur enfrenta el desafío de demostrar su relevancia. Para Bartesaghi, cerrar el acuerdo con la UE sería como "pasar de la Liga B a la Liga A del fútbol", aunque con la advertencia de que "las dos partes han perdido credibilidad tras 25 años de idas y venidas".
