×

Maíz firme por la demanda interna y la soja lejos del punto de equilibrio en Soriano

  • Compartir

Maíz firme por la demanda interna y la soja lejos del punto de equilibrio en Soriano

Maíz firme por la demanda interna y la soja lejos del punto de equilibrio en Soriano

Las lluvias de las ultimas horas ayudaron, pero de todas manera, la sequía se siente con fuerza en la zona agrícola de Soriano e impacta en las expectativas de rendimiento de los principales cultivos de verano. Con un escenario que por momentos recuerda la seca de 2023, los productores ajustan sus proyecciones y ponen el foco en reducir costos ante márgenes cada vez más estrechos.

El productor agrícola de Soriano Joaquín Maness señaló que si bien la soja “viene aguantando”, el impacto negativo ya se siente. “No creo que tengamos ninguna chance de una muy buena cosecha. Estamos en los descuentos”, afirmó.

Según explicó, ningún cultivo mantiene el 100% de su potencial. Tanto en soja como en maíz de segunda, la expectativa de rendimiento es menor a la proyectada al momento de la siembra. En el caso de la soja, el punto de equilibrio entre primera y segunda ronda los 2.800 kilos por hectárea, un nivel que considera “muy dificil de alcanzar en promedio este año”.

Maness sostuvo que incluso llegar a 2.300 kilos sería complejo, aún con lluvias en los próximos días. “No le da el tiempo a la soja, no le dan las horas de luz para lograr rendimientos buenos”, sostuvo. En ese contexto, muchos productores “ya ajustaron la vara y se conformarían con rindes en torno a 2.200 kilos”, aunque eso implique pérdidas económicas.

En maíz de primera, los lotes sembrados temprano en suelos de mejor calidad están mostrando rendimientos “aceptables”, entre 5.000 y 6.500 kilos por hectárea. “El desafío va a ser llegar a 6.000 kilos”, promediendo con el maíz de segunda.

Hacia adelante, el productor prevé que la falta de agua comenzará a sentirse con mayor intensidad. Sin embargo, el mercado está dando señales de escasez. “Se empezó hablando de US$ 195 y hoy ya hay negocios a US$ 230”, comentó, en referencia al maíz húmedo destinado principalmente a feedlots y tambos.

La fuerte demanda interna es, según dijo, uno de los factores que sostienen el precio. “Debe ser de los años con mayor demanda de maíz, por la cantidad de corrales y la intensificación en la lechería”, agregó.

En el caso del girasol, Maness destacó el atractivo del cultivo por su precio, que ronda los US$ 455 por tonelada, con bonificaciones por contenido de aceite. Para las primeras pruebas de cosecha se pretenden rindes cercanos a 2.500 kilos por hectárea, aunque con humedades elevadas.

Sin embargo, el principal obstáculo productivo es el daño causado por la paloma. “Es impresionante el daño que hace y es muy difícil de manejar. Es lo que te frena aumentar el área”, afirmó. La presión es tal que se cosecha con mayor humedad para evitar más pérdidas en el campo, agregó.

Más allá de los rindes y los precios, Maness remarcó que el gran desafío es el nivel de costos. Flete, energía y combustible pesan cada vez más en la ecuación. “Hay que luchar contra los costos. Tratar de buscarle la vuelta y bajar por el lado que se pueda”, resumió.

El tipo de cambio también complica. Con un dólar en el entorno de los 38 pesos, incluso rubros como la ganadería, que atraviesan buenos valores en dólares, quedan ajustados al pasarlos a moneda local. “Lo que parece mucha plata termina siendo muy justo”, remarcó.