El verano dejó un saldo positivo para la soja en el norte del país, con rendimientos que promediaron entre 1.800 y 1.900 kilos por hectárea. Ese resultado antecede a un invierno que ya lleva el 90% del área implantada, con un fuerte crecimiento de las brásicas impulsado por las expectativas ante un eventual impacto de El Niño y por los precios. Según explicó Luis Simean, gerente comercial de la filial Paysandú de Copagran, en Valor Agregado Norte.
Los últimos días trajeron las heladas más intensas del invierno, aunque acompañadas de jornadas soleadas que favorecieron la implantación. "Estos últimos días han sido los más bravos del invierno, con heladas grandes, pero estamos en la época donde menos complica que vengan días fríos", indicó Simean. El asesor remarcó que "lo importante es que sean días soleados, como el que estamos teniendo, que viene bien para todo lo que se sembró". Según indicó, ya se implantó el 90% del área de invierno, con buenas condiciones de germinación.
La carinata y la colza estánimplantadas y en conjunto representan entre 40% y 50% del área de invierno. La cebada ocupa entre 30% y 35% del área, también con siembra terminada, mientras que el trigo se ubica en torno al 20%, con algunas chacras aún pendientes por exceso de humedad en el suelo. "Hubo un crecimiento importante y significativo de las brásicas", señaló y estimó que la siembra pendiente de trigo y cebada quedará completa hacia fin de semana o la semana próxima.
El avance de las brásicas respondió a dos factores centrales: la expectativa de que sea el cultivo con mejor comportamiento ante un eventual impacto de El Niño en primavera, y el atractivo de sus precios. "Hay expectativa de que sea la que mejor soporte el impacto si es que viene en la primavera", explicó Simean.
En el caso de la cebada, el crecimiento respondió también a la necesidad de rotación en áreas que venían de colza, además de un diferencial de precio frente al trigo que luego se emparejó. "Tuvimos un piquito de precio que ayudó a la decisión del productor de hacer algo de cebada", agregó.
Sobre el trigo, indicó que se trata en general de productores con semilla propia y tradición en el cultivo: "A pesar de que a veces el precio no entusiasma mucho, de todas maneras siempre hacen algún área".
La zona norte se destacó dentro del panorama general de la campaña de verano. "La zona norte fue la que se defendió mejor en cuanto a rendimientos y calidades", sostuvo Simean. Los rindes de soja promediaron entre 1.800 y 1.900 kilos por hectárea, con algunos casos puntuales de menor productividad en chacras de primera y situaciones aisladas de cultivos dañados, que no alteraron el resultado general de la zona.
Resta cosechar el maíz de segunda, con una demora por la humedad del grano, que se ubica entre 18% y 20%. Varios productores esperan que las heladas bajen algún punto adicional para consolidar la cosecha. Los rendimientos esperados se ubican en la misma línea que el maíz de primera, entre 4.000 y 5.000 kilos por hectárea, en un contexto de precio firme para el cereal. "Está firme el precio del maíz, hoy se está pagando en el eje de los 245 dólares puesto en planta, y es un negocio bien interesante para el productor", cerró.
