En una nueva edición del Desayuno Forestal, la consultora EXANTE presentó un nuevo estudio elaborado para la Sociedad de Productores Forestales (SPF), que actualiza las estimaciones de impacto económico del sector y confirma el peso creciente de la cadena forestal en Uruguay. La economista Florencia Carriquiry, socia de EXANTE, repasó las conclusiones del informe y destacó los factores que explican el desarrollo de un sector que hoy es uno de los motores de las exportaciones nacionales.
Según el trabajo presentado, la cadena forestal —que abarca viveros, silvicultura, cosecha, transporte y la industria de celulosa y madera sólida— aportó en 2024 casi 6% del PIB, generó 46.000 empleos entre directos, indirectos e inducidos y pagó salarios superiores al promedio nacional. Todo esto con una forestación comercial que ocupa menos del 7% del área productiva del país.
Carriquiry explicó, en diálogo con Valor Agrícola, que el objetivo del estudio fue cuantificar el valor agregado, los empleos, la masa salarial y los tributos asociados al sector, considerando tanto los impactos directos como los indirectos e inducidos. La actualización incorpora la operación plena de la tercera planta de celulosa, que en 2024 llevó a que la celulosa superara a la carne como principal rubro exportador, con más de US$ 2.500 millones en ventas.
La economista destacó que la industria de celulosa es altamente intensiva en capital, lo que se traduce en mayor productividad por trabajador y salarios más altos. “Son empleos formales, bien remunerados y muy relevantes en calidad, sobre todo en departamentos como Rivera, Cerro Largo o Tacuarembó, donde la forestación tiene un peso importante”, señaló.
El estudio estima 23.200 empleos directos y 46.000 en total, incluyendo proveedores y servicios asociados. La masa salarial pagada en 2024 superó los US$ 1.200 millones, reforzando la incidencia del sector en distintas regiones.
Consultada sobre el salto exportador del último año, Carriquiry subrayó que el liderazgo de la celulosa en 2024 se explica por el “escalón” generado por la nueva planta que entró en operación en 2023 y trabajó a buen nivel en 2024. De todos modos, adelantó que para este año la carne podría volver al primer lugar, dadas las mejoras en sus precios. Sin embargo, remarcó que el foco no debería estar en quién ocupa el primer puesto, sino en que “el sector forestal llegó para quedarse como uno de los principales rubros exportadores del país”.
Carriquiry recordó que la forestación en Uruguay fue impulsada por “una política de Estado muy decidida” desde mediados de los años 80, que transformó un sector marginal en una cadena productiva capaz de atraer tres de las mayores inversiones privadas en la historia del país.
El informe compara la superficie forestal uruguaya con la de otros países productores —como Brasil, Chile, Nueva Zelanda o Finlandia— y concluye que Uruguay aún tiene margen para expandirse, tanto por disponibilidad de suelos como por el bajo porcentaje que la actividad ocupa sobre la superficie agropecuaria total.
Uno de los puntos más comentados del estudio fue el ejercicio teórico que analiza qué pasaría si Uruguay sumara 500.000 hectáreas forestadas adicionales, elevando el total a unas 1,56 millones. La cadena forestal podría trepar a 8,5% del PIB y sumaría entre dos y tres puntos adicionales a la economía y llegaría a más de 64.000 empleos.
Carriquiry aclaró que el escenario es plausible desde el punto de vista del suelo disponible, pero dependerá de las condiciones normativas, las decisiones de inversión de las empresas y el mix industrial que se defina. También advirtió que la caída de los precios internacionales de la celulosa en 2025 reduce parcialmente los impactos medidos con datos de 2024.
La economista señaló que Uruguay se destaca por generar impactos económicos comparables —o incluso superiores— a los de países con mayor superficie forestal, gracias a la industrialización asociada a la celulosa. A su vez, subrayó que el desarrollo reciente de inversiones en madera sólida y tableros apunta a una diversificación creciente dentro de la cadena.
Agustín Panissa
