El girasol ha vuelto a cobrar protagonismo en el esquema de los productores en Uruguay. Dentro de los principales actores, Copagran se destaca por sobre el resto. De hecho, la cooperativa está organizando la inauguración de cosecha de cultivos de verano, edición girasol, para el próximo 5 de marzo en Young, Río Negro.
El año pasado la cooperativa hizo 7.000 hectáreas del cultivo, al tiempo que este año alcanzó las 13.000. En el país, se estima que hay 25.000 hectáreas de girasol, por lo que Copagran representa un 50% aproximadamente de la superficie total.
"El crecimiento se ha dado primero por el negocio, el girasol de primera hoy es el cultivo de verano con mejor margen, sustentado en buenos rendimientos que se dan porque se superaron los problemas de su momento", indicó Alejandro Solsona, directivo de Copagran. La referencia de la tonelada se ubica hoy en el eje de los US$ 465.
Además, el cultivo tiene bonificación por aceite por encima del 42% de materia grasa, donde por cada punto porcentual se premia con dos puntos porcentuales. "Se está liquidando arriba de US$ 550", dijo el directivo de Copagran, agregando que está siendo común en las últimas 3 zafras que se consigan porcentajes de materia grasa por encima del 42% de forma sostenida.
Las cuestiones de phomopsis han mejorado con la genética de la semilla y los problemas de pájaro se están controlando mejor que antes, con cuestiones de manejo que permiten, por ejemplo, el uso de desecantes pre cosecha. "La mayoría de las chacras están al norte del Río Negro y hay menos pájaros que en las zonas costeras de Colonia, va a ser un desafío cuando empiece a crecer el girasol de segunda".
Otra de las ventajas del girasol es su plasticidad en fechas de siembra y cosecha. Permite plantarlo en fechas tempranas como primera quincena de setiembre y lo mismo con los trabajos de cosecha, a fines de febrero o comienzos de marzo. Esto da la oportunidad de aprovechar mejor la maquinaria que se usa también para soja y maíz, o conseguir servicios agrícolas a mejores precios. El costo de siembra en tanto, es de unos US$ 500 a US$ 600 por hectárea.
La fecha de cobro también es distinta, porque sucede 30 días luego de cosecharlo, lo que permite escalonar el presupuesto financiero de la empresa. Si se cosecha sobre fines de febrero, se puede cobrar antes de la cosecha de soja o la siembra de invierno.
Para cerrar, el girasol es un cultivo que se adapta de buena forma a contextos de estrés hídrico. "En esta zafra estamos pensando en no menos de 2.000 kilos por hectárea, ya tenemos a los girasoles de primera prontos", cerró Solsona.
