Fernando Carrasquera, presidente de CADOL, habló sobre la campaña de verano en la zona de Dolores. Sostuvo que dejó buenos resultados en la producción de soja, con rendimientos de 2.800 kilos por hectárea, si bien los costos de cosecha fueron altos, aunque no tanto como en otras zonas. El cierre económico fue positivo gracias a buenas ventas a un precio promedio de US$ 410 o US$ 415. En la campaña de invierno, la implantación de cultivos tempranos como la colza fue mínima debido a la pérdida de terreno, mientras que el trigo y la cebada están evolucionando bien.
Soriano fue una de las zonas de Uruguay donde se pudo cosechar antes de los fuertes estragos que causaron las lluvias, dijo Carrasquera. Esto hizo que se puedan levantar antes los cultivos de soja, que en promedio dieron unos 2800 kilos por hectárea, “con buena calidad". "Estamos medianamente conformes y ahora se están terminando los cultivos de maíz de segunda, que hay una muy buena área y se esperan buenos resultados", indicó.
"El costo de producción fue alto, pero no tanto como en otros departamentos. También el costo de cosecha y post cosecha fue alto, ya que para el nuevo cultivo hubo que nivelar los campos que habían quedado feos", expresó Carrasquera y agregó que en la zona de Dolores los campos han quedado en mejores condiciones que en otros lugares.
Sacando la renta de la ecuación, Carrasquera indicó que el "negocio, de buena calidad, dio. No un gran margen, pero es positivo". Las ventas fueron en el entorno de los US$ 410 a US$ 415.
Sobre la campaña de invierno, el presidente de CADOL dijo que la colza viene perdiendo terreno, "hay pocos cultivos tempranos y esos son los que vienen un poco mejor, porque los más atrasados han tendido problema con las heladas”, afirmó.
“En trigo y cebada venimos bien, aunque nos está faltando agua en estos momentos", expresó Carrasquera y agregó que esa falta de agua generó que la siembra sea más despareja, pero se está avanzando "relativamente bien".
