Federarroz alertó por posible reducción de la superficie sembrada, especialmente por el impacto de las lluvias, lo cual alteraría la producción total. Por este motivo, la entidad destacó que habrán dificultades en el manejo y aumento de costos para la producción de la campaña 2024/25.
El exceso de las lluvias en el final del presente año ayudó a los pequeños productores de la región central de Río Grande do Sul, pero llegan al final del ciclo, lo que podría significar una reducción en el área sembrada o al menos inconvenientes para terminar las labores. El llamado de atención de la Federación de Asociaciones de Arroceros de Río Grande do Sul, dice que el 31% de la superficie todavía no pudo ser plantada en esta región.
El presidente de Federarroz, Alexandre Velho, destacó que fue un año de muchos desafíos, tanto por el clima como la comercialización, así como también incidencias del gobierno federal luego de un año complejo. Velho también dijo que "es preciso mantener altas productividades tanto en arroz como en soja, y hay indicativos claros de que esta zafra podría tener un aumento de costos en función de la recuperación estructural de infraestructura, canales de riego, sistemas de drenaje o estructuras de almacenamiento", explicó.
El IRGA estableció que al 5 de diciembre faltaba plantar el 5% del total previsto para Río Grande do Sul, pero en la región central faltan todavía 40.000 hectáreas, lo que es un 31% de esa zona. Por este motivo, se espera antes de confirmar las 984.000 hectáreas que se marcaban en la intención de siembra de la región.
