La sequía se hace sentir en gran parte del territorio nacional y desde ayer rige la emergencia agropecuaria para varios departamentos. En este sentido, el rendimiento de la soja ya enfrenta una caída importante respecto al récord histórico del año pasado, cuando se superó los 3.000 kilos en promedio. El ingeniero agrónomo Esteban Hoffman, director de Unicampo y docente de la Facultad de Agronomía sostuvo que la soja va “a tener una caída importante. Qué tan importante es lo difícil de decir hoy, pero si en los próximos días no llueve, estamos abajo de los 2.000 kilos seguro”.
El foco de mayor daño al cultivo es en el litoral sur, especialmente en Soriano y Colonia, donde se concentra cerca del 40% del área de soja del país. “Todo lo que se pierde ahora no se recupera. Estamos en pleno período crítico”, explicó Hoffman en Valor Agregado. En esa región, los cultivos presentan daños severos, con lotes perdidos en suelos de menor capacidad de almacenaje de agua.
En esta linea Hoffman cuestionó la delimitación actual de la emergencia agropecuaria, que dejó fuera a Soriano y Colonia. “Es inentendible que el nuevo corrimiento de la emergencia no haya involucrado al menos Soriano y Colonia”, señaló. Según explicó, aunque los mapas oficiales muestran color amarillo en agua disponible en suelo, para los cultivos “eso es rojo o negro”. El ingeniero remarcó que en sistemas intensivos de cultivos anuales, como los del litoral sur, el daño por déficit hídrico es irreversible.
La diferencia “clave”, según describió, es que mientras el año pasado febrero y marzo fueron húmedos y templados, este año el suelo atraviesa el período crítico con escasa agua disponible. Y agregó que si marzo llega con lluvias generalizadas y de buen volumen, el promedio nacional podría “arañar los 2.000 kilos”, aunque aclaró que la tendencia es quedar por debajo de ese numero.
Hoffman comparó el escenario actual con las sequías recientes. En 2017/18, tras lluvias de marzo, el país cerró con 1.270 kilos promedio. En 2022/23, cuando no llovió en marzo, el rendimiento nacional cayó a poco más de 600 kilos. El desenlace de esta campaña dependerá de lo que ocurra en las próximas semanas, remarcó.
Con la soja en el entorno de los 380 dólares, el equilibrio económico queda lejos. “Para cubrir los costos de producción en una soja de primera, necesitás 2.500 o 2.600 kilos. Está complicadísimo”, expresó. La situación se agrava por el dólar bajo, precios internacionales bajos y altos costos, particularmente fertilizantes para los cultivos de invierno.“La economía no es zafra a zafra, es la cuenta del año. Venimos con un agujero en verano y ya tenemos que planificar el invierno con insumos caros”, expresó.
Para el maíz la foto es otra. Los maíces tardíos del norte y centro del país muestran muy buen comportamiento y la presión de chicharrita es baja. Sin embargo, en el litoral sur hay lotes muertos o que directamente no se cosecharán. Además, se sembraron entre 20.000 y 30.000 hectáreas menos de maíz tardío de lo previsto, debido a la falta de agua, sostuvo Hoffman.
