El senador nacionalista Sebastián Da Silva advirtió sobre el impacto que podrían tener las lluvias en plena cosecha y señaló que el escenario plantea riesgos tanto en calidad como en costos operativos para los productores.
En rueda de prensa, sostuvo que tras la sequía de 2022 y 2023, los pronósticos marcan un evento Niño de gran magnitud, lo que implica un escenario de alta humedad en el corto plazo. “Podemos estar frente a una amenaza grande de una cosecha complicada que viene sin poroto. El poroto que es poco va a tener una humedad complicada que va a aumentar los descuentos”, afirmó.
El legislador explicó que la cosecha en condiciones de barro también eleva los costos. “Una cosechadora cosechando en el barro lo que hace es aumentar los costos”, indicó, al tiempo que advirtió sobre dificultades logísticas durante la recolección.
En esa linea, remarcó que el problema no se limita al volumen, sino también a la operativa. “Cuando hay lluvia en la cosecha hay trancazos, camiones que faltan, colas eternas en los secadores y en los molinos, porque ese grano húmedo lo tienen que secar”, expresó.
Consultado sobre posibles medidas, Da Silva señaló que es clave la anticipación, particularmente en accesos a plantas de acopio, secadores y molinos. Además, mencionó que persisten observaciones de China por malezas cuarentenarias, lo que agrega presión en un contexto ya complejo. “El productor ya sabe que vamos a tener una cosecha estresada”, concluyó.
