El ingeniero agrónomo Alejandro Terra, del Instituto Plan Agropecuario, analizó en entrevista con Valor Agregado de radio Carve la posibilidad de reconvertir campos agrícolas a ganaderos en la región centro del país. Si bien existe interés por parte de los productores, los costos de inversión y las condiciones actuales de financiamiento complican el escenario.
Según Terra, desde 2019 la superficie destinada a la agricultura en Durazno se ha estabilizado, tras una reducción generada por la caída en los precios de los granos y los altos costos logísticos como la distancia con los puertos. "Hoy la agricultura se concentra en las zonas con mejor potencial de suelos y cercanía a las plantas, y no se esperan grandes variaciones", afirmó.
Al evaluar la conversión de un predio agrícola a ganadero, el técnico explicó que si bien los costos de implantación de pasturas se han mantenido estables en unos US$ 400 por hectárea para verdeos y US$ 500 para praderas, el mayor impacto está dado por el precio del ternero. Mientras que en 2019 un ternero costaba entre US$ 350 y US$ 400, hoy la cifra supera los US$ 500, alcanzando en algunos casos los US$ 600 según el peso.
Esto implica que la inversión inicial por hectárea ha pasado de unos US$ 800 o US$ 900 en 2019 a un rango actual de entre US$ 1.500 y US$ 2.500, en términos brutos, considerando solo la compra de terneros y la siembra de pasturas. “Hoy entrar a la ganadería está complicado. El negocio está bueno para el que ya está adentro, pero es difícil acceder para quien quiere ingresar”, señaló Terra.
Otro factor que incide es la escasa disponibilidad de financiamiento. A diferencia de lo que ocurría hace seis años, hoy no es tan sencillo obtener apoyo económico, especialmente para quienes deben dejar de percibir renta agrícola para realizar una inversión ganadera.
Como alternativa, Terra sugiere pensar en sistemas mixtos con rotación agrícola-ganadera, que permitan reducir el impacto de las fluctuaciones de precios y evitar decisiones apresuradas. “Es clave dejar de moverse de un extremo a otro y planificar a mediano plazo”, explicó.
