A dos meses del inicio de la próxima siembra de arroz, el sector enfrenta una compleja coyuntura marcada por dificultades de colocación del grano, precios deprimidos y una situación hídrica dispar según la región del país.
El presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Guillermo O'Brien afirmó que, pese a haber cerrado una zafra récord, apenas se ha vendido un 46% del arroz producido, en su mayoría en cáscara, con pocas señales de recuperación en los precios internacionales. Esta situación ha generado tensiones en la cadena comercial y complica la planificación de la nueva campaña.
“Si dejamos de lado el factor agua, la estimación preliminar es que se perderán unas 15.000 hectáreas respecto a las 182.000 sembradas la zafra pasada”, explicó O'Brien. Sin embargo, subrayó que el abastecimiento hídrico es un factor decisivo: mientras las represas en Artigas y Salto están llenas, en el centro y este del país hay niveles que no superan el 50%, lo que podría presionar más la posible reducción del área sembrada.
Por otro lado, la gremial ha estado en diálogo con distintos ministerios para plantear medidas que mejoren la competitividad del cultivo. En reuniones recientes con las carteras de Industria y Transporte, se abordaron cuestiones clave como las tarifas de energía para riego y la habilitación de corredores para bi-trenes y tri-trenes. También O'Brien expresó preocupación por la falta de continuidad en las políticas públicas: “Confirmamos que en este país cada cinco años se traza un plan, pero no hay líneas madres que se sostengan en el tiempo”, indicó.
Una de las iniciativas que el sector ve como prioritarias es la recuperación del ramal ferroviario Montevideo–Río Branco, esencial para el transporte del arroz del este del país, pero los plazos proyectados (entre dos años y medio y tres) no generan expectativas positivas en el corto plazo.
O'Brien también expresó que la ACA participó recientemente en una reunión del grupo Campo Unido con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti. En el encuentro las gremiales marcaron su firme defensa de las exportaciones brutas, ya sea de ganado en pie como de arroz en cáscara como “una válvula de escape indispensable” para sostener la producción agropecuaria. “Es una herramienta vital para todos los rubros, no solo para el arroz”, enfatizó.
