El negocio de la maquinaria agrícola logró cerrar un 2025 con resultados positivos para Interagrovial, representante de John Deere en Uruguay, en un escenario marcado por la caída de los precios de los granos y mayores exigencias en términos de producción. El foco estuvo puesto en la tecnología como herramienta clave para sostener la rentabilidad, incluso en un contexto de márgenes más ajustados.
Luis Pedro Algorta, gerente del área Unidad Agro de Interagrovial, explicó en Valor Agregado que el año combinó ventas de equipos nuevos con una fuerte demanda de actualización tecnológica. Si bien el mercado de maquinaria mostró señales de enlentecimiento, se mantuvo el interés por tractores, cosechadoras, plantadoras y pulverizadores, especialmente cuando la inversión estuvo asociada a mejoras en eficiencia y precisión.
Según resaltó Algorta, uno de los movimientos más destacados fue la incorporación de kits de agricultura de precisión, que permiten actualizar equipos usados con tecnología de última generación. En este sentido, agregó que esa alternativa ganó protagonismo frente a la compra de maquinaria nueva, al reducir la inversión inicial sin resignar prestaciones.
De cara a la cosecha de los cultivos de verano —soja, maíz y arroz—, el financiamiento aparece como un factor central. Desde Interagrovial se impulsan herramientas propias que permiten acceder a maquinaria y tecnología con plazos extendidos, de cinco a siete años, apuntando a facilitar decisiones de inversión en un contexto desafiante, según explicó el gerente.
Por otro lado, señaló que en materia de precios, no se prevén distorsiones significativas. Más allá de los ajustes anuales habituales, destacó una fuerte baja en el costo de las actualizaciones tecnológicas. Equipamientos que años atrás requerían inversiones elevadas hoy pueden incorporarse a valores sensiblemente menores, consolidando a la tecnología como un “escudo” clave para mejorar la eficiencia y cuidar los números del productor.
