El sector agrícola-ganadero de Fucrea cerró el ejercicio 2024/25 con un ingreso de capital de US$ 373 por hectárea y una rentabilidad del 4%, según explicó el ingeniero agrónomo Nazar Rodríguez, coordinador del área, en entrevista con Valor Agregado de radio Carve. A pesar de un contexto de precios deprimidos y de una primera parte del ciclo marcada por incertidumbres climáticas, el resultado terminó ubicándose como el tercer mejor de los últimos diez años.
Rodríguez señaló que las proyecciones iniciales eran más bajas, pero la muy buena producción de verano permitió corregir el rumbo y mejorar el desempeño económico del ejercicio. “La soja fue determinante para empujar el resultado final”, agregó. Por otro lado, dijo que el invierno fue correcto, aunque su incidencia no tuvo el impacto que finalmente aportaron los cultivos estivales.
El ingreso bruto por hectárea alcanzó los US$ 1.068, mientras que la inversión en insumos fue de US$ 695. Para Rodríguez, este ejercicio se destaca por ubicarse entre los tres mejores de la última década, una señal de que la productividad fue clave para compensar valores de granos que estuvieron, según dijo, “en el piso”.
Consultado sobre el rol de la ganadería dentro del sistema mixto, Rodríguez destacó el crecimiento del engorde a corral como estrategia para transformar grano en carne. Explicó que la relación entre el precio del alimento y el valor del kilo de carne fue favorable durante todo el ejercicio, lo que facilitó decisiones de encierre y alentó a los productores a aprovechar ese mercado. Señaló que esa lógica probablemente continúe, aunque advirtió que no es conveniente alterar las rotaciones ni mover áreas agrícolas hacia la ganadería, ya que la agricultura, cuando es eficiente, sigue siendo más determinante en los resultados finales.
Respecto al ejercicio 2025/26, Rodríguez indicó que los cultivos de invierno tuvieron buenos rendimientos y que la primavera dejó excelentes condiciones, con lluvias frecuentes que permitieron muy buenas implantaciones de soja de primera y de segunda. Los maíces de primera, dijo, “están muy buenos” y presentan un potencial alto, aunque requieren nuevas precipitaciones para sostener ese escenario.
En materia de precios, Rodríguez sostuvo que los valores de los granos parecen mantenerse estables y sin grandes novedades. A diferencia del ciclo anterior, este año el mercado mostró un pequeño repunte que permitió a algunos productores fijar una parte del precio de la soja en torno a US$ 380 dólares. De todos modos, insistió en estar atentos, conocer bien los costos y saber en qué momento conviene formar precio. “A veces una noticia cambia los equilibrios del mercado y allí hay que tomar decisiones”, afirmó.
