En el marco de la Expoactiva Nacional, el presidente de la Cooperativa Agraria de Dolores (CADOL), Nicolás Santellán, señaló que la actual campaña de soja atraviesa una de las situaciones más complejas en su zona de influencia, fuertemente afectada por el déficit hídrico. “Han llovido apenas 70 milímetros desde la siembra y la última lluvia importante fue el 15 de noviembre. De ahí en adelante prácticamente no llovió más”, explicó. En ese contexto, sostuvo que la soja de segunda es la más comprometida, con chacras donde directamente no se llegará a cosecha.
“Hay cultivos deteriorados y destruidos. Cultivo bueno, te diría que no hay”, dijo en dialogo con Hablemos de Agro en Oriental Agropecuaria. Además, indicó que el margen para una recuperación es prácticamente nulo. “Estamos a esta altura del año y aunque llueva no da el tiempo para revertir la situación”, afirmó.
El presidente de Cadol también alertó sobre posibles complicaciones adicionales en caso de lluvias tardías, que podrían generar rebrote en los cultivos y dificultar la cosecha. A esto se suma un escenario exigente en materia sanitaria. Santellán mencionó que ya hubo advertencias desde China por la presencia de malezas en embarques de soja de la zafra anterior, por lo que se espera un aumento en los controles. “El desafío va a ser mayor este año”, señaló.
Frente a la volatilidad de los precios agrícolas, Santellán destacó que la integración con la ganadería viene cobrando mayor relevancia dentro de los sistemas productivos de los socios de la cooperativa. “En momentos como este, la ganadería va ganando su lugar. Hace tres años intensificamos el área ganadera y hoy es una pata que viene funcionando bien”, indicó.
Pensando en la próxima campaña, el presidente de Cadol afirmó que, a pesar de las pérdidas que dejará la soja, los productores volverán a apostar fuerte a los cultivos de invierno. “La gente necesita hacer caja, necesita seguir produciendo”, sostuvo.
En ese sentido, anticipó una alta intención de siembra, especialmente en colza, aunque advirtió por limitantes en la disponibilidad de semilla. “Ya hay variedades que no se consiguen y queda poco margen de elección”, explicó.
