La agricultura en Uruguay enfrenta un escenario desafiante: precios bajos de la soja y la necesidad de altos rendimientos para lograr rentabilidad. A pesar de un inicio de campaña con clima adverso, las lluvias desde la mitad enero han favorecido los cultivos, especialmente la soja de primera y segunda, que muestran un gran potencial. Gabriel Carballal, productor agrícola indicó que la soja de primera como de segunda, “se ve muy bien, con un gran potencial de rendimiento. Sin embargo, el proceso aún no está definido, ya que falta completar el llenado de grano y la maduración".
Carballal sostuvo que el principal desafío está en la rentabilidad, dado que los precios de la soja rondan los US$ 355 a US$ 360 por tonelada. "Para lograr equilibrio en soja de primera, con arrendamiento, se necesitan rendimientos de entre 2.500 y 2.800 kilos por hectárea, dependiendo de los costos de fertilizantes y semilla. En el caso de la soja de segunda, que comparte costos con cultivos de invierno, el punto de equilibrio es menor, alrededor de 2.000 a 2.200 kilos", detalló el productor.
A pesar de que en muchas zonas se espera superar esos rendimientos, Carballal advirtió sobre contrastes en el país: "En algunas regiones del norte, como Salto y parte de Paysandú, las lluvias llegaron tarde, afectando el desarrollo del cultivo. Lo mismo en la faja costera al sur y este, como en Lavalleja, Maldonado y San José."
Respecto a los cultivos de invierno, el panorama es incierto debido a factores globales. "La guerra en Ucrania sigue siendo un factor clave para el trigo y la cebada, ya que Rusia y Ucrania son los principales exportadores de estos cereales", explicó Carballal. A nivel local, Uruguay ha mostrado buenos desempeños en los últimos cinco años en estos cultivos, aunque con desafíos en calidad. "Se espera que el área de invierno se mantenga estable, con posibles movimientos entre cultivos, donde la canola y la carinata podrían ganar terreno frente al trigo y la cebada."
Con un año económicamente ajustado y con precios a la baja, la clave estará en lograr altos rendimientos para alcanzar la rentabilidad. "El negocio pinta flaco, pero los rendimientos nos pueden salvar", concluyó Carballal, reflejando el desafío que enfrenta la agricultura en esta campaña.
