En un evento realizado en la estancia La Baguala las empresas Agroterra y Bayer lanzaron oficialmente la campaña de maíz Dekalb en Uruguay. La jornada reunió a más de 180 clientes y técnicos que analizaron el presente y futuro del cultivo en el país, con énfasis en el crecimiento del área sembrada, los avances en rendimiento y el papel clave de la tecnología en el desarrollo productivo.
Juan Manuel De Santa Eduviges, responsable comercial para el norte de Argentina y Uruguay, fue uno de los principales oradores. En diálogo con Valor Agrícola, destacó que Uruguay atraviesa un crecimiento sostenido del área de maíz desde 2019 y agregó que según proyecciones se podrían alcanzar hasta 280.000 hectáreas en la próxima zafra. “No solo crece el área, también el rendimiento: Uruguay ha superado a referentes como Brasil y Estados Unidos en la tasa de mejora de productividad por hectárea en los últimos 30 años”, explicó.
Durante el encuentro, se presentó la nueva propuesta de Dekalb, que incluye dos híbridos recientemente incorporados y “una actualización integral del portafolio”. De Santa Eduviges subrayó que el enfoque actual va más allá de la genética y se apoya en un “sistema agronómico integrado que combina manejo, biotecnología y tecnologías emergentes para maximizar el potencial de cada lote”.
Uno de los conceptos centrales fue la brecha de rendimiento. Según estimaciones de Bayer, el rendimiento promedio del país podría alcanzar los 8.500 kilos por hectárea con una mejor adopción tecnológica, frente a los actuales 5.000-6.000. “Hay margen para crecer solo ajustando el manejo y aprovechando mejor lo que ya está disponible”, aseguró el técnico.
Además, se presentaron datos del concurso de rendimiento de Agroterra, que arrojaron cifras destacadas: productores bajo riego llegaron a los 18.000 kilos por hectárea en algunos casos, mientras que en secano se alcanzaron los 12.000 kilos. “Esto confirma que Uruguay tiene un potencial productivo al nivel de las mejores zonas agrícolas del mundo”, afirmó.
El evento también incorporó una mirada hacia el futuro con la participación de Joan Cwaik, especialista en tecnologías emergentes, quien abordó el impacto de la inteligencia artificial en la agricultura. En esa línea, De Santa Eduviges enfatizó que la próxima revolución agrícola vendrá de la mano de estas herramientas.
