En entrevista con el Informativo Carve, el doctor en Economía y profesor de Comercio Internacional Marcel Vaillant advirtió sobre el impacto global de las recientes amenazas arancelarias impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump. El economista calificó de “totalmente inédito” el uso de aranceles como herramienta de presión política por fuera de los marcos comerciales multilaterales y alertó que este giro en la política exterior de Estados Unidos pone en jaque al sistema global construido desde la posguerra.
Trump anunció posibles aranceles del 100% a Rusia si no hay avances hacia la paz en Ucrania en 30 días. A su vez, también amenazó con imponer tarifas del 30% a la Unión Europea, del 50% a Brasil y sanciones similares a México. Vaillant explicó que estas acciones rompen con los compromisos de la Organización Mundial del Comercio (OMC), especialmente el principio de nación más favorecida y la consolidación arancelaria, y señaló que “vivir en un mundo de incertidumbres no es gratis”.
Desde la óptica de Uruguay, el escenario internacional actual complica aún más la posibilidad de atraer inversiones, en un país que ya enfrenta dificultades estructurales para integrarse a las cadenas de valor global. “Las economías pequeñas como la nuestra son las que más pierden cuando prevalece el comercio administrado y discrecional”, sostuvo el académico.
En ese contexto, Vaillant valoró positivamente la decisión de Brasil de llevar el caso a la OMC y dudó ante los anuncios de un eventual acercamiento comercial entre Argentina y Estados Unidos. “No tiene credibilidad que EE.UU. quiera abrirse a Argentina mientras aplica sanciones a Canadá y México que son sus socios históricos”, opinó.
Consultado sobre el rol que debería adoptar Uruguay, el economista planteó que el país podría liderar una reflexión internacional para renovar y fortalecer el sistema multilateral de comercio, en coincidencia con el 30.º aniversario del cierre de la Ronda Uruguay del GATT. “Debemos levantar la cabeza y defender el orden multilateral. No tenemos poder para jugar en un mundo de represalias”, afirmó.
Por último, Vaillant señaló que las señales de mercado serán determinantes para definir el rumbo de estas políticas. Si el costo de estas decisiones comienza a afectar a la propia economía estadounidense, es probable que se produzcan correcciones. Mientras tanto, exhortó a no naturalizar lo que está ocurriendo: “Me escandalizan cosas que en el sentido común ciudadano parecen normales. Pero este orden no es bueno para países como el nuestro”.
