La entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea el proximo 1 de mayo marca el inicio de una nueva etapa para Uruguay, con expectativas de mejora en el comercio exterior, del PIB y especialmente para el sector agroexportador. En este sentido, el analista Ignacio Bartesaghi advirtió que el principal desafío estará en la capacidad del Uruguay de adaptarse internamente para aprovechar las oportunidades que se abren.
El analista calificó el acuerdo como “una excelente noticia” y destacó que tendrá beneficios concretos para productos como la carne, además de un impacto positivo esperado en exportaciones, crecimiento económico y empleo en el largo plazo.
Bartesaghi explicó que Uruguay llega a esta instancia con debilidades estructurales que deben ser atendidas. “El Estado debe cerrar acuerdos comerciales, pero ahora hay que hacer los deberes a nivel interno para que más empresas puedan operar con la Unión Europea”, sostuvo.
En esta linea Bartesaghi remarcó que hoy existe una fuerte concentración de las exportaciones hacia ese mercado en pocas empresas, lo que limita el impacto del acuerdo. Por eso planteó la necesidad de generar condiciones para que más pymes, tanto de bienes como de servicios, puedan insertarse en ese destino.
Entre los principales desafíos, mencionó el cumplimiento de certificaciones y normas técnicas, así como la necesidad de mejorar la competitividad en un país que según dijo es “caro y con rigideces laborales”. También cuestionó algunas discusiones actuales en materia económica. “En Uruguay se están planteando más impuestos o reducir la jornada laboral cuando hay claro un problema de productividad. Eso no acompaña la mejora que se necesita”, afirmó.
Por otro lado, Bartesaghi también marcó diferencias en el enfoque del gobierno en otros temas de politica exterior. Señaló que las reuniones del ministro de Economía, Gabriel Oddone, en Estados Unidos buscan sostener el vínculo con un mercado clave para inversiones y comercio, mientras que cuestionó la participación del presidente Yamandú Orsi en instancias políticas en España. A su entender, existe una mayor “politización” de la política exterior, asociada al rol del canciller Mario Lubetkin, lo que obliga a buscar equilibrios para evitar eventuales repercusiones en la relación con Estados Unidos.
